andrea.lopez.gh@gmail.com
rawww-te-voy-a-comer
22 noviembre, 2014
| Escrito por Andrea López

Si eres un poco pato, el hecho de conocer a tus suegros es algo que deberías retrasar lo máximo posible. ¿La razón? Puede que terminen pensando que la pareja de su hijo tiene serios problemas, que es de metabolismo lento o que pertenece a algún tipo de secta.

Lo peor de todo es que tu pareja empiece a cuestionarse el por qué se enamoró de ti. Y eso es algo que no puedes permitirte. Piensa que si conocieras a otra persona tendrías que pasar por segunda vez el trago de conocer a los padres de tu pareja.

Aquí tienes algunas de las situaciones más embarazosas y más habituales que pueden darse el día en el que conoces a tus suegros. Quizá deberías de tenerlas en cuenta para, al menos, conservar la integridad de tu dignidad hasta donde buenamente se pueda.

1.- Sin darte cuenta empiezas a tartamudear y terminas diciendo tonterías

Además es una cadena de acontecimientos que no puedes remediar. Te pones nervioso, tartamudeas, te vuelves disléxico, terminas queriendo que te absorba la Tierra.

El mejor momento de todo es cuando, como persona educada que eres, quieres decir aquello de: “Venga, un saludo para tu madre y que se anime”. Pero sin saber como, todo se da la vuelta cuando tu lengua independiente pronuncia: “Venga, ‘un salido’ para tu madre y que se anime”. ¡¿Hola?!

scaredy-cat-4

2.- Si no te gusta… te lo comes igual

El día que conoces a tus suegros cualquier tipo de comida te gusta. Cuando te sientas a la mesa y te sirven ese plato de estofado que nunca has podido soportar, lo único que puedes hacer es esconder tu cara de estreñido ocasional y decir: “¡Como el de mi madre!”

Suegras-en-Holiday-Inn-Alicante

3.- El momento de ir al baño

Por Dios bendito… ¿puede haber algo más incómodo? Sea lo que sea lo que vayas a hacer, te enfrentas a que entre tu suegro después y… en fin, termine percibiendo ‘olfatísticamente’ lo que habías ido a hacer el baño.

diarrea-adultos

4.- El vino

Recuerda esta norma, te irá mucho mejor en la vida: Vino con amigos, nunca con tus suegros. Ellos te están poniendo a prueba.

te-estaran-observando

5.- Llamar ‘Raquel’ a quien se llama ‘Eva’

¡Le has cambiado el nombre a tu novia! O… lo que es peor todavía… ¡A tu suegra! En esas situaciones, ponte tu reloj cerca del oído, finge que te han llamado para una misión especial y sal de allí haciendo la croqueta.

rawww-te-voy-a-comer

6.- ¿Tu abuela, no? Encantado de conocerla, Señora

Patito, patito… Ni es su abuela, ni tienes que llamarla señora. Es la madre de tu novia y ahora mismo está intentando frenar las ganas que tiene de echarte de su casa.

tumblr_m2vyk08H1p1qewacoo6_r2_250

7.- Hablar de política o religión

Piensa que hacerte el culto sacando algún tema sobre política, economía o religión solo puede perjudicarte. ¿Imaginas lo que tiene que ser hablar con tus suegros sobre una novia a la que le has cambiado el nombre, después de haber ido al retrete, haber bebido un poco más de la cuenta y haber recomendado un ‘salido’ a la abuela de tu novia? Ruptura fijo.

wtf_18

8.- Que se te escape alguna mirada subida de tono

Esto es algo que tienes que remediar a toda costa. En ese momento lo único que pensarán sus padres es que eres el tipo que mantiene relaciones con su hija.

00027767

9.- Intentar hacerte el gracioso

No hay nada más triste que hacer un chiste sin gracia. Todos te miran con cara de: “De una secta seguro…”, incluida tu novia. Y tú solo puedes pensar en un mono tocando los platillos.

simson1

10.- Ofrecerte para quitar los platos y terminar accidentado

Ten cuidado con la efusividad a la hora de recoger la mesa. Puede que termines tropezando con todos los platos. Y lo que es peor… Puedes acabar apoyándote en alguna zona íntima del cuerpo de tu suegra.

Italian tennis player Alessio Di Mauro e