arturo.mico.gh@gmail.com
18 octubre, 2014
| Escrito por Arturo Micó

Lo que parecía una broma de mal gusto se trataba en realidad de uno de los actos más nobles y tiernos que hemos podido conocer en los últimos meses.

Esta fue la reacción de un vagabundo cuando un hombre se le acercó y lo llevó a una tienda para que cobrase un boleto premiado con 1000 dólares. Al principio la cara de incredulidad del hombre es todo un poema pero a medida que cobra el premio no puede evitar emocionarse y dar las gracias a su particular ángel de la guardia.

No te pierdas cómo sin poder contener las lágrimas se funde en un abrazo con su anónimo salvador.